Instrumento público
Categoría notarial que comprende escrituras públicas, pólizas intervenidas, actas y, en general, los documentos que autoriza el notario en las formas previstas por la normativa.
QUÉ SIGNIFICA
El Reglamento Notarial define como instrumentos públicos las escrituras, pólizas intervenidas, actas y demás documentos autorizados por notario. Cada forma tiene un contenido propio: la escritura documenta declaraciones de voluntad y negocios jurídicos; el acta constata hechos o percepciones y determinados juicios o calificaciones; la póliza se reserva a ciertos actos mercantiles y financieros y excluye los negocios de objeto inmobiliario salvo previsión legal.
Por eso “documento notarial” e “instrumento público” no deben tratarse como una única tarjeta indiferenciada cuando el efecto depende de la forma concreta.
QUÉ NO ES / NO CONFUNDIR
No es sinónimo exclusivo de escritura pública.
CUÁNDO APARECE / CÓMO SE USA
Clasificar la forma notarial adecuada para contratos, declaraciones, hechos y otros actos.
REQUISITOS / REGLAS
La clase de instrumento debe corresponder a la naturaleza de su contenido y cumplir los requisitos notariales aplicables.
DOCUMENTACIÓN / CÓMO SE ACREDITA
El propio instrumento y documentos incorporados o reseñados cuando proceda.
EFECTOS / CONSECUENCIAS
Produce los efectos de documento público y los específicos de su modalidad.
DIFERENCIAS CON CONCEPTOS PRÓXIMOS
Escritura = voluntad/negocio; acta = hechos/percepciones; copia = reproducción de la matriz; testimonio/legitimación tienen régimen propio.
POR QUÉ TE IMPORTA
Porque ayuda a elegir y entender el documento correcto y evita usar escritura y acta como si fueran intercambiables.
EJEMPLO PRÁCTICO
Para vender una vivienda se utiliza escritura; para dejar constancia notarial de una situación fáctica puede proceder un acta.
DEPENDE DE
Del contenido que se desea documentar y de la forma notarial exigida o adecuada.
ERRORES FRECUENTES
Llamar “acta” a un contrato o “escritura” a cualquier documento firmado ante notario.
OJO CON ESTO
La denominación no puede elegirse libremente para alterar efectos: la forma debe corresponderse con el contenido del acto o hecho.
